Cada paso que damos hacia la comprensión y la prevención de la violencia transforma vidas. Este congreso es más que un encuentro académico: es una invitación a renovar nuestro compromiso con la dignidad humana, a fortalecer nuestras capacidades y a convertirnos en agentes de cambio en cada espacio donde acompañamos, cuidamos y protegemos. Que este sea el punto de partida para construir, juntos, entornos más seguros, más sensibles y más humanos a lo largo de toda la vida.

